LA PAZ.- Evo Morales completa hoy un quinquenio en la presidencia de Bolivia, con un saldo de grandes transformaciones políticas eclipsadas por una larga lista de desafíos económicos aún pendientes.
El arribo de las mayorías indígena y mestiza al poder y un simultáneo crecimiento económico impulsado por la nacionalización de hidrocarburos y los altos precios de las materias primas alcanzarían para justificar un Gobierno, pero Morales quiere más.
La "refundación" de Bolivia "ha comenzado", dijo la semana pasada, dejando claro que considera que más que un quinto aniversario está cumpliendo apenas "el primer año del primer Gobierno del Estado Plurinacional".
Así, proclamó al 22 de enero, su aniversario presidencial, como Día del Estado Plurinacional en desafío al 6 de agosto, fiesta de la vieja república fundada en 1825.
"Esta es una consigna política, se trata de reescribir la historia del Estado antes y después de Evo ", dijo el analista Romano Paz.
Morales ha marcado ya la historia boliviana con el Gobierno democrático más estable en medio siglo, para tranquilidad.
La reelección inmediata no era posible en Bolivia hasta que la nueva Constitución "plurinacional" y socialista impulsada por Morales fue aprobada a inicios del 2009.
Como Alperovich
Reelecto en diciembre de 2009, un año antes de completar su primer mandato, Morales lanzó poco después la sugerencia de que su Gobierno debía ser visto como el primero bajo la nueva carta magna, lo que lo habilitaría a otra reelección inmediata, siguiendo una postura parecida a la del gobernador tucumano José Alperovich.
Tras cinco años en el poder, y con abrumadora mayoría legislativa desde que inició su segundo mandato en enero del 2010, Morales puede anotar entre sus logros el haber casi acabado con los partidos tradicionales, de centro y de derecha.
Morales llega al emblemático 22 de enero con poco margen de movimiento entre el discurso socialista que comparte con sus bases indígenas, sindicales y de productores cocaleros y la urgencia de dar incentivos a petroleras y otras empresas para inversiones que podrían resultar vitales. (Reuters)